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La cocina de la novela

22 de septiembre de 2010

El proceso de creación de una novela es algo tan personal y curioso que sorprende al mismo autor. A mi, por ejemplo, las ideas se me ocurren cuando estoy en movimiento, especialmente paseando. Y pocas veces, por mucho que me esfuerce, son ideas referentes a la trama. Si pienso en función del guión, pueden pasar días y días sin que la obra avance. En cambio, si pienso en función de los personajes, normalmente no tengo ningún problema. Es por esto que lo mío son las novelas de personajes porque son ellos los que mueven la historia.

En “Un pequeño problema” sabía desde el principio que quería hablar sobre las relaciones de pareja y en concreto sobre la infidelidad, con rigor pero de forma ligera y desenfadada. Porque, ¿a qué mujer no le ha preocupado nunca el tema, o no lo ha sufrido antes o después en carne propia? 

En cuanto a la construcción de los personajes, me apropié del nombre de una persona, de un rasgo físico de otra, de una peculiaridad de carácter de una tercera. Fui sacando un poco de aquí, un poco de allí y un mucho de mi imaginación. Al principio tenía a Carola y a Rita un tanto borrosas. Incluso, a lo largo de estos años, ha habido momentos en que las he perdido de vista y he tenido que dejar reposar la novela. Han sido momentos difíciles que hasta he llegado a cogerles manía pero, por suerte, finalmente Carola y Rita aparecieron ante mí bien dibujadas y pude retomar las riendas de la historia.

(Es una tontería pero a fuerza de convivir con ellas les he cogido cariño y las dos me gustan por igual. Tanto que me siento preparada para defenderlas ante cualquiera de vosotros...)

Otra característica de mi escritura es que suelo escribir en primera persona. Parece lógico. Ya que lo más importante para mí son los personajes, el uso de la primera persona me permite expresar mejor sus pensamientos, sentimientos y opiniones, ver el mundo como lo ven ellos. ¿Será esto a lo que se refiere un actor o una actriz cuando suelta la manida frase “he tratado de meterme en la piel del personaje”?

Una cosita más ante de acabar: si alguien está interesado en este asunto de cocinas recomiendo el libro “La cocina literaria” en el que en 63 novelistas cuentan cómo escriben sus obras!